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SOBRE LOS MERCADOS Y LAS TRUFAS

Tradicionalmente durante la campaña de la trufa a los mercados semanales más conocidos (La Estación, Morella, Graus, Vic,  etc) y a otros de menor entidad (Mosqueruela, Benasal, etc) los buscadores  llevaban  la   trufa recogida durante la semana por lo general en un único lote donde iban trufas buenas de todos los tamaños, alguna que otra pasada, también rotas, inmaduras, etc  y  bastante barro, incluso a veces adherido de forma voluntaria. El comentario de algun comprador es que alguno de estos lotes podía perder hasta un 20%  o más del peso inicial. A pesar de las circunstancias anteriores la trufa alcanzaba precios medios en la última decada que podian  moverse entre los 400 y 500 euros/Kg

En los últimos dos o tres años estamos viendo  como el comercio de  trufa está cambiando. Bien la crisis  o la mayor oferta de producto procedente de plantaciones, también  hay quien opina  que el acuerdo entre los principales compradores, el caso es que en esta última campaña (hay que decir que no hubo trufa de calidad hasta la segunda quincena de enero) el precio medio de la trufa  pagado al truficultor   posiblemente no ha llegado a los 300 euros/Kg, posiblemente algo más en Francia. Y lo que se está viendo, lógico por otra parte, cuando hay cierta oferta, es que se están  diferenciando calidades y precios.

Lo que sigue igual es la forma de realizarse estos mercados: siguen siendo en determinados bares y el producto no está a la vista  pero en momentos hay cierto trasiego  entre compradores y truferos a ver o a pesar las trufas a los maleteros de los coches.

La trufa extra o de calidad superior sería  trufa madura y  a partir de 20 gr. Y cuidado porqué la forma también cuenta: se prefieren las redondas o esfericas frente a las que presentan formas irregulares. En esta categoría no entrarían trufas que al extraerlas del suelo, bien el perro o el trufero las rompiesen  algo, ni  trufas algo heladas, pasadas, etc.

Podríamos hablar de una segunda categoria donde entrarían trufas menores, trufas rotas, etc. Finalmente un tercer grupo donde irían los trozos, trufas muy pequeñas y brisura.

De momento el mercado según parece no dice nada sobre el aroma. Curioso este hecho, porqué si a la trufa le quitamos el aroma, como dice mi amigo Paco,  ¿qué queda?, nada. Una vez más  las apariencias, el mundo de las formas, cautiva más que la “esencia” de las cosas.

Viene esto a cuento porqué con la practica cultural actual de los llamados “nidos” en las plantaciones, que sin duda, han mejorado la cantidad y la forma de las trufas recogidas,  sin embargo, sucede en opinión de bastantes personas,  que según la composición de la mezcla  de los “nidos” se pierde aroma en  las trufas producidas. Ni que decir tiene que sería deseable cuidar la mezcla de los nidos. También  con el abuso de estos “nidos”  las truferas  pueden acabar antes su producción.

Al hilo de lo anterior surgen distintas cuestiones: ¿ si es así, no sería razonable desde  algún estamento velar por la calidad de esta producción ?, ¿ no es más lógico premiar la calidad que la forma?¿Vamos hacia una truficultura industrial que en aras de una mayor producción cabe utilizar los componentes más diversos para los nidos o usar de modo  indiscriminado litros y litros de herbicidas para eliminar las herbáceas de la plantación ? ¿No sería deseable siendo un producto  escaso, pero de calidad y prestigio poder mantener sus cualidades cultivándola con un respeto máximo hacia la propia trufa, los suelos donde se recoge, el entorno y adoptar  métodos de cultivo que permitan una producción limpia y duradera en el tiempo?. Aun siendo éstas cuestiones incomodas al plantearlas creo que debemos reflexionar  y procurar introducir un manejo en nuestras plantaciones con criterios de este tipo,  por otra parte, algo perfectamente posible. Es de esperar y ya conozco algún caso, que con el tiempo los mercados premien “la cualidad aromatica” de las mejores trufas. También es cierto que en esa “cualidad del aroma” de la trufa intervienen diversos factores  como por ejemplo la composición de los suelos, el clima de la zona,  los métodos de cultivo y posiblemente otros  que se nos escapan, afortunadamente. En unas jornadas sobre trufas un experto buscador hablaba de siete diferentes aromas que él diferenciaba dentro de la trufa “melanosporum”, y habría que hablar también dentro de esa gama del nivel de intensidad en cada uno de ellos, por lo que el abanico de sutilezas es muy amplio.

Volviendo a los mercados cada vez  están exigiendo más en cuanto a limpieza del producto, diferenciar tamaños, etc. Actualmente gran parte de la trufa que se lleva al mercado es de plantación, ésta llega más limpia y no es infrecuente  traerla seleccionada por tamaños, o llevar en algunos casos las mejores, o al contrario, habiendo comercializado las buenas y gordas por otra via (directamente a restauradores, hoteles, etc) se llevan las otras al mercado, generando un ambiente “favorable” para que los compradores justifiquen la bajada del precio incluso a los buenos lotes. Por supuesto existe la transacción por confianza, truferos o truficultores que venden su producto siempre al mismo comprador que la recoge generalmente en el  domicilio del trufero. Puede ser que en estos casos se pague algo más   en base a una larga relación de seriedad y confianza, pues la trufa que se lleva el comprador  tiene la calidad esperada. También en el caso de los truficultores que más producen se les recogen las trufas más de una vez durante la semana y es frecuente que vendan  trufas a dos o más compradores.

También se comercializa trufa, aunque en pequeñas cantidades, en las ya numerosas ferias monográficas   sobre la trufa que  se realizan durante el invierno.

Feria de micovialdorba

Feria de la trufa de micovaldorba en Navarra

En Francia a lo largo del invierno, en las regiones con tradición trufera, entre mercados semanales, mercados tradicionales, eventos y demás manifestaciones puntuales en torno a la trufa  se ven implicadas alrededor de cien localidades repartidas en una amplia geografia.

Estas manifestaciones giran en torno a la trufa negra principalmente, pero también alrededor de la trufa de Borgoña. En los mercados se procede de manera diferente  a lo que sucede aquí. Las trufas quedan expuestas a la vista de los compradores que pujan por los lotes que les interesa mandando precio en un papel plegado, lógicamente el precio ofertado no está a la vista y el propietario de las trufas las entrega al mejor postor.

mercado frances de trufa

Mercado tipico frances de trufa.

Mariano Casas Gimeno.

 

 

PARTICIPAMOS EN EL CURSO: TRUFICULTURA, bases y herramientas para su gestión sostenible.

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SOBRE LA REPRODUCCION DE LA TRUFA NEGRA

La reproducción de la trufa negra se viene explicando como resultado de un largo ciclo que puede durar hasta un año cuando partimos del árbol adulto micorrizado.
Se describe su inicio con el nacimiento de micelio desde las micorrizas en marzo, abril, mayo. Paralelamente también puede producirse la germinación de esporas emitiendo nuevo micelio. Continua con la formación de los pequeñísimos primordios (futuras trufas) durante abril, mayo, junio, sigue con el engorde de estos primordios-trufas en el verano y los primeros meses del otoño y la maduración de las trufas durante parte del otoño y el invierno para finalizar con la recogida de éstas , ayudados con un perro, de diciembre a marzo.

El micelio crecido desde las esporas se denomina micelio primario, frente al micelio secundario que es el que se forma a partir de una micorriza. El micelio primario nacido de la germinación de la espora formaria una micorriza en contacto con una raicilla receptora y el micelio secundario que parte de la micorriza daría ya lugar a las trufas o también podría formar nuevas micorrizas al encontrar una raíz nueva.

Durante los meses de marzo y abril puede haber todavía trufas en el suelo por recoger de las formadas en el ciclo anterior e iniciarse paralelamente desde las micorrizas del árbol y con la germinación de esporas la formación de nuevo micelio reinicia un nuevo ciclo.

Este modelo tan prolongado en el tiempo contrasta en general con la rapidez que en la mayor parte de los hongos se completa su reproducción sexual, que no dura más de unas pocas semanas. No es de extrañar pues que esta “excentricidad” en la reproducción de la trufa sea puesta en duda por algunos expertos.

No se conoce con exactitud el papel que pueden jugar en este largo ciclo descrito algunas estructuras miceliares de resistencia como estromas, esclerocios, rizomorfos,etc. Parece probable que los estromas podrían en un momento determinado contribuir a la colonización micorrizica de las raices de una planta o incluso a la formación de primordios sin pasar por la fase intermedia de formación de micorrizas.

Últimamente se han publicado trabajos sobre el genoma y la sexualidad de la trufa negra en revistas de naturaleza científica. Jean Demerson analiza en un artículo aparecido en uno de los últimos números de la revista “Le Trufficulteur” algunas de estas investigaciones recientes sobre el tema.

En marzo de 2010 se publico en una revista científica de ámbito internacional la constitución del genoma de la trufa negra (Tuber melanosporum). Este trabajo fue el resultado de la colaboración de científicos italianos y franceses de varias universidades y duro varios años.

Una de las primeras enseñanzas tras la descripción del genoma de la trufa ha sido conocer que el hongo Tuber melanosporum es heterotalico. ¿Qué quiere decir esto?, los hongos en su reproducción pueden tener la condición de homotalicos o heterotalicos. Un hongo homotalico alberga en el mismo micelio ambos sexos, aunque no es correcto hablar de sexos en los hongos pues no existen como tal (no hay diferencia morfológica a nivel de los cromosomas y alelos como sucede en las celulas sexuales de animales y plantas, XX femenino y XY masculino), aparte que los hongos pasan gran parte de su vida en estado haploide (un solo juego de cromosomas en sus genes) a diferencia de animales y plantas que presentan durante toda su vida doble juego de cromosomas (y se habla de estado diploide). Para hablar con exactitud se utiliza el termino polaridad, por lo tanto hay una polaridad de signo + y otra polaridad de signo -, micelios que son portadores del signo (+) y micelios portadores del signo (-). En el caso de hongos que conocemos y consumimos como el champiñón, la seta ostra, etc son especies homotalicas por lo que su reproducción resulta más fácil pues un solo talo (micelio) inicia y finaliza el ciclo sexual, por ejemplo, un micelio fruto de la germinación de una espora. En el caso de la trufa se precisa de la unión de dos micelios de polaridad diferente para completar el ciclo sexual. Esto de entrada añade un nivel superior de dificultad a la trufa para reproducirse, fácilmente comprensible si pensamos comparativamente en el precio de la trufa y las otras setas, pues es indicativo de la abundancia y escasez de unas y otras.

Conocida esta condición heterotalica de la trufa investigadores italianos de la Universidad de Peruggia han realizado una serie de trabajos en truferas naturales de Tuber melanosporum. Han recogido sobre los terrenos objeto del estudio micorrizas, trufas y muestras de suelo que contenían fragmentos de micelio de trufa y han determinado el tipo sexual y el genotipo de este material. Completaron su trabajo con el examen de muestras de plantas de vivero de distinta edad.

Han observado lo siguiente: sobre las muestras de suelo examinadas un 34 % solamente contenían presencia de inoculo de signo (+ ), otro 34% aproximadamente solo contenían presencia de inoculo de signo (-), un 20% presentaban presencia simultanea de + y – y un 10% carecía de trazas de micelio. Sería logico pensar que ambos signos estuviesen equilibrados en el suelo , pero esto no es así, es más, con el tiempo han observado que la desigualdad se acentúa y que uno de los dos “partenair” tiende a desaparecer. También ven un hecho sorprendente: el micelio puede alcanzar distancias aparentemente grandes, hasta cien metros fuera del quemado que produce las trufas.

En el caso de la recogida de micorrizas de trufa sobre un mismo lugar de muestreo se observa que bien son de signo + o bien de signo -, es decir el signo solo varia cuando se cambia de lugar para realizar un nuevo muestreo. Ninguna micorriza contiene a la vez genes (+) y genes (-), y el signo sexual coincide con el observado en las muestras de suelo.

En el caso de la recogida de trufas sobre los lugares muestreados observan que en el punto de recogida de las trufas no se encuentran micorrizas.
En las trufas el examen se realiza sobre la gleba y sobre las esporas. La gleba de cada trufa puede estar formada por micelio de signo (+) o de signo (-) pero solo por un signo, y muestra siempre el mismo signo(genotipo) que las micorrizas del árbol huésped. Esta aportación es considerada línea materna. Las esporas como era de esperar (fruto de una meiosis) presentan ambos signos (+) y (-) y llevan alelos que no se encuentran en la gleba y tienen un origen exterior que se considera aportación masculina.

Para completar el estudio de campo como se ha indicado anteriormente también examinaron plantas jóvenes de vivero micorrizadas, provenientes de dos lotes diferentes. Estos lotes se han inoculado cuidadosamente utilizando dos trufas, una para cada lote, una de ellas con una gleba de condición sexual (+) y la otra con una gleba de condición sexual (-).

Pasados seis meses tras la inoculación se han estudiado las plantas y observado ectomicorrizas de ambos tipos sexuales en proporción variable pero equivalente, lo que evidencia que las micorrizas son formadas por el micelio nacido de las esporas de ambos signos tras germinar. Trece meses más tarde la proporción de tipo (+) y de tipo (-) es muy diferente. En unas plantas solo se ha encontrado tipo (+), en otras solo tipo (-), y aquellas en las que se han encontrado los dos tipos sexuales son escasas. También examinan sustrato de las plantas y observan la misma circunstancia, siendo concordante el signo o signos sexuales observados en micorrizas y sustrato de la misma planta.

Los hallazgos descritos no dejan de sorprender pues chocan de alguna manera con alguna certeza que se creía tener (?) sobre algunos aspectos del ciclo sexual de la trufa negra. Por ejemplo, que el micelio de trufa pueda alcanzar una distancia tan larga desde el árbol que tiene las micorrizas. Otra circunstancia aparentemente contradictoria es que dos talos de signos diferentes pero complementarios y que se necesitan para completar la reproducción de la trufa se eliminen el uno al otro (?) o se autodestruya uno de ellos (?). Se sabe desde hace tiempo que algunos talos de hongos, a través de encimas que excretan, descomponen y consumen diferentes tipos de materia orgánica, micelios de otros hongos, incluso su propio micelio cuando alcanza la senescencia. ¿Pero que determina la pervivencia de uno de los talos y la desaparición de su complementario de signo opuesto?, con seguridad se desconoce la razón por lo que esto sucede, pero como apunta Jean Demerson podría tratarse de un caso de canibalismo entre micelios truferos imponiéndose aquel que ha alcanzado una mayor fortaleza o desarrollo, pero cabrían diferentes posibilidades, como aquella, también plausible, de que el propio ecosistema que siempre tiende al equilibrio y a la biodiversidad induzca mecanismos para evitar el desarrollo exacerbado de la población de una especie en detrimento del conjunto, pensemos que el hábitat natural de la trufa es el bosque y más concretamente un horizonte edafico donde concurre una alta diversidad de vida.

A la luz de estos trabajos parece entendible lo que sucede en no pocos quemados producidos por el hongo de la trufa pero que no son productivos. Se explicaría por la existencia de un micelio de signo único que al no tener el complementario no aparecen las trufas.

También bajo estos hallazgos surgen dudas en relación a la poca o mucha influencia que pueden tener en la producción de las plantaciones ciertas actuaciones culturales ( poda, trabajo del suelo, etc) que en ocasiones provocan controversia entre truficultores. Jean Demerson se pregunta de nuevo si la caída de producción y la desaparición de muchas truferas en Francia en el transcurso del siglo veinte se deberían al desarrollo de un exceso de vegetación que acaba con las buenas condiciones para que la trufa prospere o se trataría de la desaparición de uno de los “partenaire”.

El hecho de que en las inmediaciones donde aparecen las trufas no existan micorrizas y que no haya una correlación positiva como ya se venía observando entre cantidad de micorrizas y producción de trufas, plantea una serie de cuestiones: ¿Participan las micorrizas en la nutrición de la trufa de modo que éstas se vacían (literalmente), hasta desaparecer, durante el crecimiento de los carpoforos?. Si así fuese, la teoria de la independencia de los primordios de las raices cercanas del árbol desde fases muy tempranas tras su formación quedaría invalidada. ¿O micorrizas y trufas son independientes?. Es decir, la trufa no se formaría de dos micelios de signo complementario que parten de dos micorrizas diferentes que completan el ciclo, si así fuese, las micorrizas podrían cumplir una función de órganos de resistencia durante cierta fase o fases del ciclo. L. Hutchison, micólogo Canadiense señala que los hongos que viven en simbiosis como las trufas no forman conidios (esporas asexuales de resistencia) pues no tendrían tal necesidad si las micorrizas cumplen dicho papel. ¿Cabria la posibilidad que dos micelios de polaridad opuesta que se unen dando lugar a las trufas en un proceso meiotico tuviesen un origen simultaneo de micorrizas, esporas, estromas, etc.?

Ante tanta duda, lo que si parece claro es que las micorrizas existentes en la raíz de la plantita que ponemos en el terreno son capaces de alterar la ecologia del suelo en el ambito de la raíz para posibilitar posteriormente la reproducción del hongo bien con su intervención o sin ella. En los quemados, las zonas del suelo donde aparecen las trufas por la acción de las micorrizas, se cambia su estructura, su microbiologia y su equilibrio de vida, hasta tal punto, que lentamente las plantas arbustivas y herbaceas que lo pueblan van desapareciendo para que finalmente aparezcan las trufas. Es incuestionable que una planta bien micorrizada (abundancia de micorrizas de trufa negra y ausencia de contaminantes competitivos con la trufa negra) unido a los apoyos culturales más indicados posilitara de manera optima la creación de ese horizonte edafico modificado (aparición del quemado) como paso previo necesario para que aparezcan trufas.

En la exposición que Demerson hace en la revista “Le trufficulteur” se apunta un futuro nuevo para la truficultura: intercalar plantas de polaridad sexual opuesta (+) y (-) micorrizadas con micelios puros de un solo signo crecidos en laboratorio. Pero tal planteamiento, aparte de la dificultad técnica para conseguir esas plantas y el precio que puedan tener, presenta a priori riesgos importantes dada la escasa variabilidad genética de esos micelios frente a un medio edafico competitivo y cambiante y un periodo de cultivo tan prolongado como es una explotación trufera (30-50 años) que de entrada ya hay que esperar entre cinco y diez años para que inicie la producción.

Parece más razonable partir de una planta bien micorrizada, buscando la máxima variabilidad genética en el inoculo utilizado, e iniciar la aportación de esporas al suelo en un plazo razonable de 4-8 años cuando empecemos a observar la existencia de los quemados. En las plantaciones en periodo productivo debería ser una prioridad utilizar cada año entre un 5 y un 15% de la trufa recogida para reinocular el terreno pues es el único modo de garantizar de manera permanente en el suelo la presencia de micelios de ambas polaridades.

quemados en plantacionAlgunos quemados que no producen trufa podría explicarse tal circunstancia por la presencia de micorrizas de trufa de un solo signo: bien de polaridad (+) o polaridad (-).

sustratos en plantacion de trufasLa adición de esporas de trufa en los sustratos que se emplean para los pozos que se hacen en los quemados favorece sin duda la formación de trufas en estos puntos

Mariano Casas
www.cultivosfotrestales.com

En relación a los trabajos mencionados por si tuvieseis especial interés en profundizar en este tema:
>> La secuencia completa de la trufa está disponible en las siguientes páginas:

Genoscope 
INRA 

Fuente: “Périgord black truffle genome uncovers evolutionary origins and mechanisms of symbiosis“, NATURE, 28-03-2010, 

Tuber melanosporum: mating type distribution in a natural plantation and dynamics of strains of different mating types on the roots of nursery-inoculated host plants
1. Andrea Rubini1,
2. Beatrice Belfiori1,
3. Claudia Riccioni1,
4. Sergio Arcioni1,
5. Francis Martin2,
6. Francesco Paolocci1
Article first published online: 22 OCT 2010
DOI: 10.1111/j.1469-8137.2010.03493.x
© The Authors (2010). Journal compilation © New Phytologist Trust (2010)

CUANDO UNA MASA FORESTAL RODEA UNA PARCELA DEDICADA A LA TRUFICULTURA

Conocido es desde hace tiempo el inconveniente que representa para el éxito productivo de una plantación las masas forestales que circundan el perímetro de la parcela. El impacto negativo sobre las plantitas micorrizadas más cercanas les impide en no pocas ocasiones la producción de trufas, el motivo es la sustitución de las micorrizas de trufa por otros hongos asociados a los árboles forestales que rodean la plantación.

plantacion de truferas

(Estas fajas estrechas encajonadas entre el bosque es donde más riesgo existe de contaminaciones y fracasos productivos).


En España es frecuente encontrar plantaciones de trufas rodeadas por bosques de pino, roble, encina, coscoja, etc.
Recientemente fue publicado en Francia un trabajo (L’ environnament truffier: contraintes et gestion, El medioambiente trufero: limitaciones y gestión) dónde se analiza el impacto de las masas forestales perifericas en la producción truficola de las plantaciones adyacentes. En el estudio se realiza un recorrido por distintas explotaciones analizando los resultados productivos en relación a la mayor o menor incidencia de la influencia de los árboles forestales que rodean la plantación.


En general la trufa negra, hongo pionero en las raices de las plantas jóvenes es sustituido por especies forestales entre las que se encuentran otras trufas como Tuber brumale y Tuber aestivum pero sobre todo por basidiomicetes de estadios más tardios como especies de los generos Russula, Tricholoma y Boletus.


Se comenta en el estudio que la alta densidad de masa forestal de viejas plantaciones de trufa, así como el abandono de parcelas agrícolas que han sido invadidas por el avance del bosque hace crecer el potencial de inoculo forestal de las especies comentadas en el parrafo anterior lo que amplia el riesgo de contaminación de las plantaciones cercanas de trufa negra.


Algunas conclusiones que se sacan en el estudio y observación de diferentes plantaciones y situaciones sería:


En zonas donde hay influencia relativa de bosques periféricos:


- La casi desaparición de la producción bajo los avellanos (especie de crecimiento y contaminación rápidos)


- La existencia de encinas que inician su producción muy tarde (especie de crecimiento moderado y fiel a Tuber melanosporum)


- La persistencia de robles muy buenos productores habiendo tenido un crecimiento más lento que otros (virulencia activa sobre el árbol huésped)


- El fortalecimiento de la producción en el núcleo central de la plantación (efecto bastión neto frente a los árboles forestales de la orilla que contaminan las plantas truferas más cercanas)


Plantaciones con una influencia importante de masas forestales periféricas:


Las parcelas grandes de varias hectáreas solamente hay una influencia importante del bosque en las plantas truferas situadas más cercanas a la orilla que sufren la contaminación por Tuber brumale. Las zonas más hacia el centro de estas grandes parcelas representan una fortaleza para Tuber melanosporum. Las parcelas estrechas de menos de 20-30 metros de anchura acaban por abandonarse por falta de producción a pesar de que presentan suelos favorables y han recibido los cuidados necesarios. Parece que la influencia de las raíces de los árboles forestales puede alcanzar 10-15 metros en el interior de la parcela.


Plantaciones alejadas de masas forestales:


En alguna plantación más alejada de masas forestales se observa que Tuber brumale inicia su aparición en algunas plantas tras quince años produciendo Tuber melanosporum pero la incidencia es muy baja y esto sucede a pesar de que los árboles forestales se encuentran a una distancia de 250 a 500 metros. En esta situación los aclareos sucesivos permiten mantener una producción de trufa negra en plantas con treinta años de edad. La poda drástica de los avellanos no les impide seguir produciendo.


Estrategias posibles frente a estas situaciones:


- Una estrategia pasiva sería constituir un perímetro de seguridad cuya anchura debería ser proporcional al bosque que rodea la plantación.


- Una estrategia activa sería cortar las raices en el borde que penetran en la parcela, utilizando riper, grada, subsolador, etc o cortar los árboles y en ambos casos no trabajar el suelo en un ancho pasillo junto a la orilla. Disminuir la presión de recogida de trufas, ni muy pronto en campaña ni apurar hasta muy tarde aumenta la resistencia de Tuber melanosporum frente a competidores externos. La inoculación con aporte de esporas igualmente refuerza esta resistencia a la contaminación externa en plantas jóvenes.

plantacion de encinas truferas

(En esta plantación toda la masa forestal que la rodea ha sido convenientemente eliminada en una amplia franja alrededor de la parcela).


Se desaconseja plantar parcelas estrechas que estén rodeadas por masas forestales y que tengan una anchura menor de 20-30 metros. Se comenta que los truficultores achacan la falta de producción en estas parcelas estrechas al efecto de la sombra de los árboles forestales cuando en realidad se cree que es debido a un problema por contaminación de las plantas truferas.


La persistencia de raíces muertas que quedan en el suelo tras arrancar una masa forestal y poner árboles truferos genera menos problemas de lo previsto hasta ahora. Plantaciones experimentales realizadas con planta bien micorrizada con Tuber melanosporum, tras levantar viejas plantaciones que producían Tuber brumale, solo han producido Tuber melanosporum. Otras plantaciones realizadas tras uno o dos años después de arrancar un bosque de robles han producido solo Tuber melanosporum.


Si tenéis especial interés en conseguir el trabajo original:


L’environement truffier: contraintes et gestion
Station trufficole du Montat
LPA- 46090 Le Montat
France
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
El precio son 10 euros

Mariano Casas

CARTEL DE CULTIVOS FORESTALES Y MICOLOGICOS CON LOS SERVICIOS QUE OFRECEMOS EN TRUFICULTURA

Ya estamos trabajando de cara a la próxima campaña de plantaciones de trufa (otoño 011/invierno-primavera 012) y hemos confeccionado un cartel (32cm x 48 cm) con los servicios que ofrecemos:

Planta micorrizada certificada (Controlada por los Servicios Agropecuarios de la Diputación Provincial de Teruel).

– Visitas y valoración de parcelas o fincas para plantar trufas.

– Analisis de suelos y toma de muestras de raices en plantaciones de diferente edad para conocer su micorrización actual (Servicios de Laboratorio).

Sustratos para truficultura (Mezclas orgánicas adecuadas adicionadas con esporas de trufa para propiciar y potenciar las producciones en las plantaciones).


De todo ello ofrecemos mayor información en nuestra página www.cultivosforestales.com en el apartado : “Arboles micorrizados con trufa”.
Podemos enviar estos carteles si nos lo solicitan a: Cooperativas Agrícolas, Escuelas o Centros Agrícolas o Forestales, Asociaciones de Truficultores, Oficinas Comarcales Agroambientales, Ayuntamientos, Asociaciones Agrarias, etc



Sustratos e inóculos para truficultura

La incorporación de esporas de trufa junto a otros complementos en la zona de influencia de la raíz del árbol trufero es una practica muy favorable para mantener la presencia de micelios de signo (+) y (-) necesarios para que las trufas aparezcan. Matertruf y Nidotruf son dos mezclas con esporas muy favorables…

La truficultura es una actividad agrícola en auge que presenta un gran dinamismo en cuanto a aplicación de nuevos métodos de cultivo para mejorar los rendimientos y la calidad de las trufas.

La incorporación de esporas de trufa en la zona de la raíz del árbol trufero, bien a través de los nidos, del trabajo del suelo o mediante otro sistema, es una necesidad para mantener la presencia de micelios compatibles de ambos signos (+) y (-) que se precisan para que el hongo de la trufa pueda completar su ciclo sexual y producir trufas.

La realización de los llamados nidos es uno de esos apoyos, que aunque reciente es ya bastante común entre los truficultores y permite mejorar las producciones y conseguir una trufa más redonda y cotizada. NIDOTRUF y MATERTRUF-S son dos sustratos sólidos para las plantaciones de trufa que mejoran los rendimientos.

El trabajo del suelo en las plantaciones es algo frecuente para ahuecar el horizonte superior y favorecer la aireación y la infiltración del agua. Según algunos métodos de truficultura practicados recientemente, trabajar el suelo a una cierta profundidad, justo en la zona de la raíz del árbol trufero puede mejorar el rendimiento productivo de la plantación, en ese trabajo del suelo también se rompe raíz favoreciendo la formación de nueva raíz fina, más susceptible de formar micorrizas a partir de las esporas incorporadas. El Matertruf- L (liquido) tiene esa finalidad, al mezclarlo con agua nos permite incorporar las esporas de trufa y los complementos facilitadores justo en el momento que trabajamos el suelo.

  • NIDOTRUF. Es un sustrato completo ( con la materia organica incorporada) listo para utilizar. Ya lleva esporas de trufa y principios activos que favorece todo el proceso de micorrización y enraizamiento en el pozo. Se utiliza en plantaciones que ya producen o que están a punto de iniciar la producción.
  • MATERTRUF- S. Es un sustrato con alta concentración de esporas ideal para reforzar la micorrización en plantaciones ya establecidas. Se trata de una mezcla de vermiculita y algo de turba rubia con esporas de trufa y principios activos. También se puede utilizar mezclado con la tierra puro ( 40-50 cc por nido) para nidos realizados sin aporte de otro tipo de sustratos. Lo común es utilizarlo para los nidos una vez que se añaden entre 4 – 5 volúmenes de materia orgánica y se mezcla. Si añadimos la materia órganica formamos el NIDOTRUF.
  • MATERTRUF-L Indicado para diluir en agua e inocular esporas en el suelo durante el trabajo de éste. Se incorpora en el suelo desde un depósito o tanque que va sobre el apero de labranza, a través de mangueras que van a cada brazo del apero, se adicionan también principios que favorecen el proceso de formación de micorrizas.

Los tres productos son fruto del trabajo de mejora continuado de varios años. Su efectividad está contrastada en diferentes plantaciones

«Solo adquiero plantas de Cultivos Forestales»

A.S.P. (Cuenca)
Plantación: Arcos de la Sierra (Cuenca)  
Altitud: 1.009m

Año plantación: 2005
“Inicié mi plantación con plantas de 2 empresas, una de ellas Cultivos Forestales. Después de 10 años sigo plantando y solo adquiero plantas de Cultivos Forestales por los resultados que cosecho de sus primeras plantas.”

Proyecto

La explotación de A. S. actualmente tiene unas 12 hectáreas, situada en Arcos de la Sierra en la Serranía de Cuenca. La edad de las parcelas plantadas va de 1 a 10 años. Inició la primera plantación con dos orígenes de planta micorrizada, una de ellas de Cultivos Forestales, posteriormente ha ampliado en tres ocasiones más con planta de Cultivos Forestales. En alguna parcela se ha triturado la piedra para facilitar el trabajo de los perros y del buscador; también se persigue que se formen trufas más esféricas que es lo que busca el mercado en este momento.

Los marcos de plantación utilizados son variados: 5x5, 6x6, 7x6.

Los terrenos son calcáreos con textura favorable, muy indicados para el cultivo de la trufa. En los montes cercanos existen truferas naturales de trufa negra y de trufa de verano.

El suelo se trabaja desde el inicio de la plantación en todo lo ancho de la calle profundizando poco para eliminar las malas hierbas. Este trabajo puede repetirse varias veces a lo largo de la primavera o verano.

El propietario realiza nidos desde hace seis años en las plantaciones de más edad. Los nidos son agujeros que se hacen en el quemado o en el borde exterior de éste, tienen una profundidad entre 20 y 30 cm y se rellenan en parte de mezclas orgánicas con o sin esporas de trufa, la parte superior del agujero se tapa con la misma tierra. Se hacen justo después de la temporada de recogida de trufa, normalmente en abril y posteriormente se trabaja ya toda la superficie con cultivador a poca profundidad.

En la actualidad pone ya nidos a los 4 años tras plantar, momento en que ya se evidencian muchos quemados (zona desprovista de vegetación herbácea alrededor del tronco del árbol) y decide no trabajar ya el quemado a partir de ese momento.

Las encinas las mantiene a un tamaño adecuado con podas anuales a finales de marzo o abril, conformándolas en cono invertido para que lleguen bien los rayos de sol a calentar el suelo en primavera. Respecto a los quejigos la presión de poda es mayor.

La finca tiene sondeo y se riegan las plantaciones de más edad por microaspesión, ello en función de las necesidades de agua del momento ya que las tormentas de verano aunque se dan con cierta frecuencia hay años malos. El riego se ha sectorizado para poderlo hacer directamente con el caudal del pozo.

A los 5-6 años viene recogiendo las primeras trufas de un porcentaje interesante de las plantas adquiridas a Cultivos Forestales. A lo largo de estos años le hemos aconsejado la forma correcta de realizar los nidos y la proporción de trufas que le aparecen en éstos con respecto al resto del suelo es muy alta. Actualmente quiere iniciar en una parte de la finca el trabajo del suelo en la zona del quemado a cierta profundidad provocando poda de raíz e inoculación simultánea con preparado líquido de esporas.

«Confianza, seriedad, calidad y resultados»

Jesús Goñi (Estella-Navarra)
Plantación: Tierra Estella (Navarra)  
Altitud: 700m

Año plantación: 2002-2003
“Es una empresa de toda confianza. La profesionalidad, la seriedad, la calidad de las plantas micorrizadas, hablan por sí solas. Los resultados de las plantaciones de Mariano Casas, le avalan. La confianza que te da Mariano con su trabajo bien hecho la ratifican sus plantas a corto plazo.”

Proyecto

La explotación de los hermanos Goñi se sitúa en la zona media de Navarra (tierra Estella). Disponen de 13 hectáreas plantadas, las más antiguas tienen 25 años y las más recientes unos seis años, hay otras parcelas de edad intermedia.

La plantación de 25 años se hizo con planta de Truficultur y con planta de origen francés e italiano, las plantaciones posteriores principalmente con planta de Cultivos Forestales.

Como norma general ha movido el suelo desde el primer año y hasta el sexto (cultivando toda la superficie de la calle a poca profundidad). Hace siete años que iniciaron la apertura de pozos o nidos y la experiencia en cuanto al resultado es desigual según las piezas.

Se está experimentando actualmente en alguna parcela el trabajo en profundidad del suelo en la zona del quemado con inoculación de esporas en medio líquido. Han querido utilizar dos aperos diferentes uno para poner las esporas en el suelo y otro para posteriormente trabajarlo.

Por las características del clima y el régimen de lluvias las plantas desarrollan mucho, por lo que se practica una poda muy agresiva (puede verse en el video adjunto). La experiencia respecto a la poda es que si dejan de podar un año la producción el año siguiente es igual o mejor pero en años sucesivos cae mucho.

La poda se tritura y se incorpora al suelo de la trufera. Se riegan dos parcelas por microaspersión desde hace dos años.

“Gracias a Cultivos Forestales los resultados son satisfactorios”

Pedro Sánchez (Bañón, Teruel)

Plantación:Bañón (Teruel)
Altitud:
1.260 m

"Nuestra plantación de trufas "Los Llanos" consiste en pequeños parches plantados aquí y allá en el bosque, donde ha sido imposible regar. Las plantaciones están entre los 9 y 13 años de edad y gracias al hecho de que la la tierra es fresca y a la orientación de Cultivos Forestales y Micológicos sobre cómo cultivar el suelo, ciruela pasa y otro tipo de apoyo, los resultados están empezando a ser satisfactorios."

La Plantación

La plantación de trufa está ubicada en Bañón (Teruel) en 14 hectáreas extendidas sobre más de 20 campos, la cual nos da una idea de la naturaleza fragmentada de la plantación. Todas las parcelas están están situadas en lo alto de una  meseta con una altitud promedio de 1.250 metros sobre el nivel del mar; la tierra favorece al crecimiento de trufas, el suelo está frío, rocoso y calcáreo. Esto pertenece a diversos socios y es administrado por Cultivos Forestales.

La plantación se realizó en tres etapas y Cultivos Forestales suministro las plántulas. Las parcelas más antiguas tienen 13-14 años de edad, y las más jóvenes 9 años. La vegetación arbórea natural de la zona es el roble portugués, conocido aquí como rebollo o roble (también como quejigo). La plantación tiene parcelas donde la encina y quejigo se mezclan, el resto es casi exclusivamente de roble portugués, y otros son también de encina. La elección de especies forestales se hizo un poco al azar, excepto en algunas parcelas con sombra donde se plantó quejigo, mientras que la encina fue plantado en otra parcelas más soleadas. El marco de la primera plantación era de 5x4, mientras que otros son parcelas 6x4.

En los primeros 6-7 años, los pasillos entre las hileras de árboles eran labradas con el cultivador al final de la primavera, y en los dos primeros años, se llevó a cabo manualmente con azada alrededor de las plantas de semillero.

Durante un periodo de entre 7 y 13 de años, el cultivo fue se detuvo y se realizo una poda periférica en el brûlée en torno los árboles más avanzados.

Aunque ahora todas las hectáreas están gestionados conjuntamente, hubo un período en que este no era el caso y las diferentes áreas se manejaron en diferentes maneras.

En la primavera de 2013, se reanudó el labrado de la tierra con un criterio muy definido: labrar la zona de influencia de la raíz del árbol a una profundidad de unos 20-30 cm según lo permitido por la base, que es
en ocasiones muy poco profundo, y respetando el centro del corredor dejándola sin trabajar. La parte labrada se fue ampliando en los últimos años en relación con el desarrollo de las brûlées. En las parcelas donde los pasillos son de 5 metros
de ancho (que era necesario respetar ciertas densidades de plántulas para recibir la ayuda) todo el corredor se trabajó.

A través de este labrado anual, la zona donde aparecen las trufas se ahuecó hasta mejorar la filtración del agua y así conservar mejor la humedad. Las parcelas no se riegan, lo que significa que este labrado es casi obligatorio. La aireación 
y la oxigenación de esta zona también se ve favorecida a través de este trabajo. El labrado también realiza la poda de las raíces para renovar constantemente los sistemas de raíces de los árboles. Las raíces jóvenes aparecen en los cortes que son más susceptibles a formar micorrizas y producir trufas. También se hacen esfuerzos para garantizar que una mayor proporción de las trufas producidas se encuentran a mayor profundidad para que puedan resistir lo mejor posible el período de sequía estival y también verse menos afectadas por heladas.

Por este labrado del suelo, un cultivador se ha adaptado que se extiende desde el lado del tractor a fin de llegar lo más cerca posible a los árboles. Dado que no se hacen nidos, las esporas con complementos que acompañan (Matertruf líquido) se incorporan desde un tanque de 200 litros que llega a la mezcla de en el suelo a través de mangueras en cada brazo del cultivador.

Los árboles más pequeños se podan en abril para favorecer su crecimiento y el resto a finales de junio o las dos primeras semanas de julio. Las partes podadas se dejan de una de manera concentrada para formar revestimientos sobre la superficie de las brûlées como una capa de protección de la humedad del suelo. Las ramas de la poda son trituradas y se añade al suelo para la siguiente labrada.

Los árboles se mantienen cortos para favorecer ramas horizontales y evitar ramas que crecen verticalmente al suelo.

No hay productos químicos, turba, o sustratos se utilizan en la plantación; el objetivo es hacer crecer trufas de calidad que se forman y crecer en el suelo natural de la trama.

 

La garantía de Mariano Casas

Biólogo de formación (modalidad botánica, Universidad de Barcelona), fundador y gerente de Cultivos Forestales y Micológicos, Mariano Casas es pionero en la truficultura en España.

Durante la segunda mitad de los años ochenta colaboró con las primeras empresas que comercializaron planta micorrizada en España.

Desde entonces no ha dejado de investigar sobre el cultivo de la trufa, perfeccionando las plantas micorrizadas y abriendo nuevos caminos en el sector. Ha proporcionado plantas y asesoramiento a centenares de truficultores y ha impartido numerosos cursos y seminarios sobre el tema.

Su blog es punto de referencia para todos los interesados en el cultivo de las diversas especies de trufas, y seta de cardo. También produce árboles para maderas nobles (nogal) y micecardo (cardos seteros).

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