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ASISTIMOS A LA XI FERIA DE ABEJAR (SORIA)

Abejar es sinónimo de truficultura, allí esta la plantación mas grande del mundo AROTZ, y además cada año reedita una feria sobre la trufa que es muy concurrida.

Durante este próximo fin de semana 16-17 de febrero va a celebrarse una nueva edición en la que Cultivos Forestales y Micologicos va a estar presente con sus servicios y plantas para la truficultura.

Tendremos:

- Encinas (carrascas, chaparras) micorrizadas con trufa negra.

- Robles (quejigos, rebollos) micorrizados con trufa negra.

- Sustratos inoculante tipo A de trufa negra

-Sustrato completo para pozos tipo B de trufa negra

Y otros servicios relativos a la analítica de suelos y análisis de raíces en plantaciones.

- Micecardo para creación de setas naturales etc.

Programacion de la feria:

programacion feria de abejar

Os dejamos un video de ediciones anteriores de la feria de Abejar.

 

CRITERIOS PARA EL MANEJO DE LAS PLANTACIONES DE TRUFA

Durante un fin de semana de octubre la truficultura francesa se dio cita en Pont du Gard y Montpellier donde  investigadores, técnicos y truficultores compartieron dos jornadas  en las que se  expusieron los resultados de diferentes trabajos de investigación  que desde el programa SYSTRUF se llevan a cabo por equipos de trabajo.

Jean-Marc Olivier coordinador de los equipos de investigación / experimentación realiza una serie de reflexiones sobre el estado actual del conocimiento aportado por estos trabajos y su implicación en el manejo de las plantaciones.

El conocimiento en la sexualidad de Tuber melanosporum ha evolucionado de forma considerable planteando nuevos interrogantes  y también diferentes maneras de manejar las plantaciones. Los factores que inciden en la fructificación son aun desconocidos como el “timing” de la fecundación. ¿ Se trata de factores relacionados con el clima, la fisiología del árbol u otros diferentes?. La distribución  de los sexos en la trufera es también un punto  clave para el éxito  que  está relacionada directamente con el tipo de decisiones tomadas al respecto ( plantas, trabajos, aporte de esporas…); ¿qué es bueno y donde esta el limite técnico o científico que lo justifica? Estos interrogantes son ahora más fáciles de responder debido a los trabajos realizados.

Otra sorpresa viene de la gran diversidad genética  de Tuber melanosporum incluso en el seno de una misma trufa. A priori es bueno por la capacidad de la especie para adaptarse a los cambios del medio, sobre todo climáticos; pero es también una labor más ardua para un trabajo de selección como algunos apuntan. Esta selección se puede justificar para las plantas truferas muy heterogéneas, ¿pero es también bueno para el hongo?, ¿se debe conservar un máximo de diversidad genética o ir hacia una selección de líneas locales, derivando peligrosamente hacia una forma (aun relativa) de una truficultura intensiva? ¿Existe una diversidad “regional” que se debe respetar? No olvidemos que el empobrecimiento genético afecta severamente a numerosas especies domesticas en el ámbito agrícola. Sabemos también que la trufa puede estar asociada a las plantas de la trufera. Se trata de una relación no micorricica  y no se conoce con exactitud como se produce, pero da respuesta a la disyuntiva de “suelo sin hierbas” frente a “trufera con hierbas”. En el primer caso se elimina todo (y funciona en ciertos casos) o se respeta esta flora (espontánea o sembrada)  y también funciona. Lo que quiere decir que existen unos límites al trabajo intensivo y que el conocimiento en el funcionamiento ecológico de la trufera es muy importante para definir los caminos a seguir (adaptados a un sistema  específico, diferente al “modelo de arboricultura frutera”). Estas plantas acompañantes conviene que sean respetadas y gestionadas; una vez más se pueden proponer ensayos “de campo” incluso  si Systruf  muestra que todavía es difícil identificar  todos los indicadores ecológicos implicados.

Systruf ha respondido a una pregunta fundamental respecto a la nutrición de los ascocarpos; su conexión con la planta asegura su nutrición en carbono y en ello  interviene también  la evolución de la materia orgánica que asegura la nutrición nitrogenada. Todo esto genera interrogantes sobre la poda del árbol, límites, métodos, etc. Hay aquí progresos que se deben establecer con rapidez. Queda la cuestión practica  sobre los aportes nutritivos  en las truferas. Tuber melanosporum depende del árbol al que se asocia, como ocurre con otras especies micorricicas, aportes inadecuados pueden llevar  a desequilibrios definitivos. Me parece que la gestión de la materia orgánica debe ser el centro de nuestros ensayos, lo que apoya los resultados de otro proyecto de investigación  (Truf-Pyr).

Lo anterior  se une a otra palabra clave avanzada en los trabajos de Systruf, la trufa es un hongo “pionero” o más exactamente asociado a un ecosistema en evolución o a “conquistar”, por lo tanto no estabilizado y no muy duradero en el tiempo. En estas condiciones comparte espacio con micelios, micorrizas, raíces, etc de competidores y otros acompañantes… y debe llegar a la fructificación que es la justificación económica final. Decir que el sistema es pionero no es solo una bonita palabra de ecólogo, es un mecanismo clave en el funcionamiento del ecosistema, ello debe ser  una prioridad para apoyar de la manera más conveniente a la trufera, diferente a lo que conviene a producciones agrícolas más “normalizadas”. Esta consideración se une a numerosas  observaciones realizadas que muestran que provocar o introducir alteraciones en una  trufera (trabajos, animales, cortes, recepages,…) puede dar lugar a un inicio de virulencia (formación de quemado, ampliación de éste, provocar una producción inicial,  recuperar una producción que se perdió, mejorar la existente, etc.). En la plantación , será necesario procurar crear y mantener las condiciones para este sistema pionero o volverlo a crear en el caso de la recuperación de truferas espontáneas; es en ambos casos  un desafio para un agricultor , puede serlo un poco menos para un forestal, pero para  todos habrá  una referencia de cómo conviene hacer las cosas.

Para concluir  lo que me tranquiliza  es la coherencia o convergencia  entre los resultados científicos obtenidos por diferentes equipos, también que las observaciones de campo que facilitan información  puedan coincidir con los datos científicos. Existe la posibilidad de un verdadero dialogo entre ciencia y practica. El desafío ahora es juntar todo esto en un nuevo programa  experimental  uniendo los métodos o herramientas de los investigadores junto a ensayos demostrativos, todo ello, con destino a los truficultores.

Al hilo de las reflexiones que hace Jean –Marc Olivier en los párrafos anteriores quiero comentar algo en relación a la plantación que se muestra en la  fotografía.  Casualidad o no (creo que no lo es) los apoyos que se hacen, fundamentalmente en lo que concierne al trabajo del suelo y la gestión de la vegetación  espontánea, coinciden con  los consejos que se derivan de algunos de los trabajos publicados por los equipos franceses, pero con la particularidad que la citada plantación  es manejada así desde hace ya bastantes años ( por supuesto, con  buenos resultados productivos). Esta forma de conducir la plantación es fruto  del conocimiento, el saber hacer y   una sabiduría adquirida (no exenta de intuición)  de una persona que conoce  la trufa en el monte desde pequeño y que con la observación  y la paciencia se ha acercado, creo que como pocos, a la comprensión del mundo de la trufera ( su frágil equilibrio,  su interacción con la vegetación espontánea, la gestión de una materia orgánica evolucionada y de calidad en el quemado, el manejo del riego, del inoculo esporal,  etc). Con Paco, que así se llama, he tenido la suerte de conversar muchos ratos y espero continuar haciéndolo,  de ese mundo no exento de misterio pero apasionante de la trufa. Algo que agradezco enormemente.  

Mariano Casas Gimeno.

INICIO DE LOS CONTROLES DE MICORRIZACION

Hemos iniciado el control de micorrizacion de la planta producida para esta nueva campaña.

La planta tiene un buen desarrollo y los análisis de micorrizacion han dado buenos porcentajes para estar en octubre.

Parte de la planta se presenta en un envase mayor 700cc frente a los 450cc que se vienen utilizando. Este hecho va a favorecer sin duda una mayor cantidad de raíz y micorrizas y un mejor arraigo.

control de micorrizacion plantas truferas

planta trufera certificada

 

«La progresión de la plantación ha sido buena»

Alberto Burroni y Paco Mateu (Benafigos-Atzeneta, Castellón)
Plantación: Benafigos-Atzeneta (Castellón) 
Altitud: 550-600m

Año plantación: 1995
“La plantacion ya tiene 20 años aproximadamente. Inició su produción con 7 años. La progresión ha sido buena. Desde hace 8 años regamos. Mantenemos una productividad alta y estable desde hace tiempo. Toda la planta es de Cultivos Forestales.”

El Proyecto

Nuestra relación con Alberto empezó hace algo más de veinte años, cuando nos conoció en una charla que dimos en Sarrión. Alberto había adquirido una masia entre Adzaneta y Benafigos y quería plantarla de trufas. Ya en aquel momento valoro la calidad de dos orígenes de planta y plantó la finca a lo largo de dos años con encinas micorrizadas con trufa negra adquiridas en su totalidad a Cultivos Forestales.

Se trata de una plantación de unas 3,5 ha y 20 años de antigüedad, situada en un ambiente mediterráneo a una altitud de 550 m. en las estribaciones más bajas del macizo de Peñagolosa conformando bancales en terraza en el fondo de un pequeño valle. El manejo se puede considerar ejemplar dado que la persona que está a cargo de ella —Paco— es un apasionado del mundo de la trufa y ha sido buscador desde muy joven en los montes de la comarca.

Paco fue un pionero en trabajar permanentemente la zona de influencia de la raíz del árbol, es decir, aquella parte de terreno donde aparecen las trufas y mantener un pasillo verde en el centro de la calle sin trabajarlo, haciendo frontera con la parte trabajada. Cada año hacia finales de marzo o en abril efectúa un laboreo en la zona productora, mejorando la esponjosidad del suelo, favoreciendo una mejor oxigenación y conservación de la humedad, también rompiendo raíces lo que fomenta permanentemente una renovación del sistema radicular del árbol.

Durante estos años y más especialmente los diez últimos ha habido una estrecha relación con Paco con el que hemos intercambiado opiniones y puntos de vista sobre el mundo de la trufa en general y el manejo de las plantaciones en particular, naturalmente siempre con talante abierto y edificante por parte de ambos.

Estos últimos años ha decidido profundizar más en ese trabajo del suelo. Por otra parte el sustrato que prepara para los nidos no es nada convencional. Utiliza una mezcla muy elaborada a partir solo de restos vegetales, tierra, etc. lo que mejora la calidad de las trufas recogidas respecto a los sustratos de turbas. También aporta esporas al suelo cada inicio de primavera.

La finca dispone de un sondeo que alimenta una balsa desde la que se riega.

Se practica el riego con aspersores altos en momentos de necesidad, fundamentalmente en verano, recordemos que está a 550 m. y el verano es caluroso aunque es una zona con un régimen favorable de tormentas. Algunos años para paliar el calor del verano ya con las trufas formadas en el terreno se ha colocado una tela de sombreo elevada un metro sobre el suelo en la parte productiva que el sol castiga más.

Hasta el año pasado el sustrato en los nidos se ponía haciendo hoyos manualmente, durante el último año se ha diseñado un apero para aportarlo de manera más rápida.

Siempre se ha cuidado que la maquinaria utilizada para estas labores (tractores, aperos, etc.) no sea pesada con el fin de evitar apretar en exceso el suelo, tal es su nivel de exigencia en este sentido que han adquirido un viejo tractor de cadenas para que el peso de la máquina se reparta en una mayor superficie.

Se realiza una poda de mantenimiento importante cada año, abriendo los árboles de un modo similar a como se hace con el almendro, descargando la planta del centro y manteniendo el tronco limpio hasta una cierta altura. La poda aérea también se considera importante en ese permanente rejuvenecimiento de la planta huésped y en la situación concreta de esta plantación (clima suave y riego) es todavía más importante si cabe, dado que los árboles crecen mucho y se necesita mantenerlos en el tamaño conveniente para procurar un ambiente abierto en la plantación.

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