Cultivos Forestales y Micológicos. Planta de trufa, setas, viveros.

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PRODUCCIÓN DE MADERA DE NOGAL

  

          Las plantaciones de nogal cuyo destino final era la producción de madera han existido tradicionalmente en toda la cuenca mediterránea, el nogal además de dar fruto durante un gran número de años era talado y aprovechado por su madera. España fue antes de los años 50, un país con gran cantidad de Juglans regia L. al que se consideraba exportador de madera de nogal, una especie autóctona/naturalizada, muy presente en todos los campos de la península y adaptada a condiciones de medio muy diferentes.

 

A partir del primer tercio del siglo pasado se inicio una tala indiscriminada que no estuvo acompañada en ningún momento de la plantación de nuevos ejemplares, ni de apoyo a sistemas de regeneración. Al incrementar el nivel de vida aumentó también de forma directa el consumo y la demanda de la madera de calidad, por lo que se tuvo que recurrir a la importación para atenderla.

 

Plantación de nogales para la producción de madera.

Los buenos nogales existen en vegas y fondos de valle con buenos suelos.

 

 

En los últimos años las plantaciones de frondosas con fines productores de maderaspan style="mso-spacerun:yes">  de calidad están tomando una importancia relevante debida a: la escasez de este tipo de recursos madereros naturales, las políticas agrarias de reforestación, los beneficios medioambientales y como factor de mayor importancia la búsqueda de nuevas alternativas productivas con mayores rentabilidades.

 

            La madera de nogal tiene una calidad ampliamente reconocida desde el siglo XIV, cuando se empezó a extender el uso de los muebles en Europa. Actualmente, se sigue utilizando para la fabricación de muebles, especialmente para chapados de calidad, pero también tiene otros usos entre ellos el más conocido s el de la fabricación de culatas de escopetas de caza.

 

La repoblación con especies productoras de madera de calidad constituye una alternativa económica y ambiental para numerosos terrenos retirados del cultivo agrícola. También puede repoblarse con estas especies los bordes, linderos y márgenes de arroyos y ríos y las zonas menos aptas para la agricultura de numerosas fincas cuyo uso principal sea el agrícola. Naturalmente también pueden utilizarse estas especies para la repoblación de terrenos forestales, aunque limitando su plantación a pequeñas zonas con características edáfico-climáticas adecuadas, lo que conducirá a la formación de pequeños bosquetes dispersos.

 

Las plantaciones con especies productoras de madera de calidad se consideran una alternativa al aprovechamiento tradicional de numerosas fincas. Los principales atractivos de esta alternativa son su rentabilidad económica (revalorización de la finca ya que el valor de la producción esperada repercute directamente sobre el valor de la finca), su capacidad para crear riqueza ambiental y diversidad biológica y paisajística. También hay que considerar el beneficio asociado a la subvención que actualmente ofrece la Unión Europea por el cambio de cultivo, y que hacen a estas plantaciones competitivas frente a gran parte de los cultivos extensivos tradicionales.

 

 CARACTERÍSTICAS Y USOS DE LA MADERA DE NOGAL:

 

                La madera de albura está perfectamente diferenciada y varía del gris al marrón claro, mientras que la de duramen va del marrón grisáceo al grisáceo y presenta vetas de color muy oscuro. Los radios son difíciles de apreciar y los anillos se destacan pero están poco marcados. Posee la fibra recta, aunque a veces ondulada y un grano grueso o basto. Por cocción adquiere una tonalidad rojiza y se resalta el veteado y la velocidad de secado debe de ser lenta por que sino pueden aparecer deformaciones y fendas internas.

 

El aserrado de la madera de nogal es difícil debido a su dureza y los defectos de algunas trozas empleadas. Por ello tampoco es apta para el desenrollo pero sí para la obtención de chapa a la plana. Desde hace años se corta a la plana casi toda la madera de nogal y es muy apreciada la de los troncos añosos con verrugas y nudosidades para utilizarla en las caras vistas d chapas para muebles.

 

Presenta buena aptitud para el curvado, el encolado y acabado tampoco presentan problemas y se clava y atornilla con facilidad. Por ello se utiliza en carpintería interior en revestimientos de puertas, suelos, frisos, molduras y escaleras. Además se utiliza para recubrimientos decorativos, ebanistería de alta gama, artesanía de objetos pequeños y sobre todo en la fabricación de culatas para armas de fuego.

 

 

MATERIAL VEGETAL EXISTENTE PARA ESTAS PLANTACIONES:

 

Dentro de los posibles Juglans a utilizar para la producción forestal hay dos grupos diferenciados: las especies puras y los híbridos interespecificos. Dos son las especies puras que se consideran productoras de madera: una es obviamente J. regia y la otra J. nigra.

 

Juglans regia:

Es una especie originaria de Asia Central pero naturalizada en Europa, la cual ha demostrado su buena adaptación a las condiciones de clima y suelo del área mediterránea. Su hábitat es el de árbol aislado, lo que supone que precisa de un amplio espacio vital. Aguanta temperaturas invernales de hasta –20ºC aunque existen procedencias que se han adaptado a condiciones de mayor continentalidad (-30ºC). No soporta el encharcamiento y siempre vegeta en sitios donde pueda disfrutar de algún tipo de aporte hídrico. Para un buen desarrollo precisa de suelos profundos. En plantación tiene un buen crecimiento en altura pero a menudo el engrosamiento del tronco es lento en relación a la ramificación que suele ser poca y vigorosa. Su turno en producción tradicional es de 50 años, pero las nuevas plantaciones que reciben los cuidados adecuados tienen turnos esperados de 30 a 35 años. En muchas zonas tradicionales la producción de madera suele convivir con la de fruto.

 

Vivero de nogales para la producción de madera de calidad.

 

La existencia de un material vegetal que ofreciese garantías para plantaciones de madera de J.regia era necesario.

 

Juglans nigra:

Esta especie es originaria de América del Norte y es conocida como nogal negro, por el color oscuro de su madera. Es una especie de hábitat forestal que aguanta muy bien el frío invernal, hasta –45ºC. Para tener un buen crecimiento la especie precisa de suelos profundos, y destaca por su resistencia al encharcamiento temporal. Presenta una marcada dominancia apical y la ramificación es abundante. En plantación tradicional, entorno tipo bosque, su turno se establece entre 40 y 50 años; en las nuevas plantaciones en las que se aplica técnicas selvícolas y de cultivo más controladas se rebaja este turno a 30 años.

 

Híbridos de Juglans:

Las especies de Juglans se pueden hibridar naturalmente entre sí con mucha facilidad, y existen muchos híbridos naturales entre ellos. Este material se caracteriza por su gran vigor y una muy baja capacidad reproductiva. La mayoría  de estos híbridos son cruzamientos entre nogales negros y J. regia. Como híbridos más conocidos están: el “Paradox” progenies de J. hindsii x J. regia (o viceversa), el “Royal” progenies de J. nigra x J. hindsii (o viceversa), J. nigra x J. regia (hay dos Ng23xRa y Ng38xRa) y la progenie Mj209xRa (J. mayor x J. regia). Los materiales que existen en el mercado suelen tener como progenitor femenino al nogal negro. Presentan una marcada dominancia apical, herencia de la madre, pero su porte es más abierto al estilo del nogal común. Las primeras plantaciones realizadas con este material ya están siendo explotadas, y se considera un turno de explotación entre 25 y 30 años.

 

 

CICLOS DE CORTA Y PRODUCCIÓN:

 

Se busca obtener árboles rectos, de diámetro superior a 45 cm a la altura del pecho, sin ramas ni nudos hasta al menos 3 o 4 metros de altura y con un crecimiento regular, cuyo destino será la obtención de chapa de calidad o tablón. Para ello durante los 5 primeros años se somete al árbol a podas de formación, de las que mas adelante hablaremos. 

 

Con una plantación y unos cuidados adecuados estos objetivos se pueden obtener a los 20-30 años tras la plantación. El turno puede alargarse para conseguir dimensiones excepcionales y colores más oscuros que multipliquen su valor. La edad de corta máxima no debe superar los 80-90 años.

 

Según Luna (1990) el nogal puede alcanzar un crecimiento medio anual de 2,5 a 3 cm en circunferencia y una producción de 1 a 3,5 m3/ha/año. Los nogales para madera a la edad de corta (25-30 años) aproximadamente pueden tener un volumen maderable de 1 a 1,3 m3. El precio que se paga por la madera de nogal oscila entre 600 y 1500 € por m3, dependiendo de la calidad y el uso al que se destine. La madera de frondosas nobles mantiene en las últimas décadas una subida de precios sostenida y las tendencias de consumo indican que la demanda de estas maderas seguirá en el futuro.

 

 

ECOLOGÍA DEL NOGAL:

 

El nogal se comporta como una especie de importantes requerimientos en espacio, soporta muy mal la competencia. Su situación típica es la de un árbol de borde o aislado, relacionado con las poblaciones humanas ya que el hombre es su gran dispersor. Esta especie presenta un fenómeno de alelopatía, ya que genera sustancias que impiden o dificultan el desarrollo de otras especies.

 

Las exigencias climáticas del nogal son poco notables ya que se encuentra desde zonas cálidas y secas hasta frescas y húmedas. Se trata de una especie más bien exigente de calor durante el periodo vegetativo. Para interesantes producciones de madera es necesario que la temperatura media anual esté por encima de los 8º C o que al menos cinco meses al año tengan una temperatura media superior a 10º C. Temperaturas elevadas, superiores  a 40º C, provocan daños al fruto y caída precoz de las hojas. Resiste bastante bien el frío de invierno, resistiendo bajas temperaturas de hasta –20º C. Es decir, el frío no excluye el cultivo del nogal en las montañas, sino el poco calor en verano.

 

Las exigencias de agua son bastante elevadas, en líneas generales, su cultivo sin aporte artificial de agua, no es muy recomendable si las precipitaciones anuales no alcanzan un mínimo de 700 mm. Aunque en muchas comarcas españolas que las precipitaciones no llegan a estos mínimos (<500 mm), es frecuente encontrar nogal. Se requieren al menos 100-150 mm durante el periodo vegetativo, aunque sus exigencias pluviométricas están muy ligadas a las características del suelo.

 

 Para la adaptación del nogal son más importantes las características físicas del suelo que la naturaleza química de este. Un suelo adecuado para su plantación es el que drena rápidamente y es capaz de retener el agua. Para una adecuada retención de agua se requiere un contenido de materia orgánica entre 1.5 y 2 %, y suelos de textura franca (<25 % de arcilla, del 30-50 % limo y del 30-50 % arena). Estas características las presentan suelos de aluvión, silíceo-arcillosos, arcillo-calizos, mesetas calizas, suelos siliceos y pedregosos, etc. El pH del suelo debe situarse alrededor de la neutralidad (6,5-7,5). Debido a su raíz fuertemente pivotante, en el cultivo se debe tener en cuenta una profundidad de suelo mínima de 0,8 a 1 m. Los suelos con capa freática por encima de estos niveles o encharcados durante parte del año son inadecuados.

 

 

PLANTACIÓN Y CUIDADOS:

 

Densidad y marco de plantación: 

                Se deberán utilizar para la plantación plantas de 1-2 años, aunque es preferible de un año. El nogal se planta a marco definitivo, es decir, no se prevén claras y los árboles se cortan todos al final del turno. El marco de plantación es muy amplio dada la necesidad de un importante espacio vital para su desarrollo y puede variar entre 7x7 m y 12x12 m según la calidad de la estación, lo que significa una densidad variable entre 100-250 árboles por hectárea. En caso de estaciones mediocres o planta de origen desconocido puede ser adecuado partir de espaciamientos menores, pero nunca por debajo de 5x5 m, para permitir la selección de las mejores plantas en el futuro. De todas formas la realización de claras ha dados malos resultados, ya que las raíces que quedan en el suelo son muy sensibles a la tinta y la transmiten fácilmente a los árboles que quedan en pie, a través de las conexiones radiculares.

 

Plantacion de nogales jóvenes para la producción de madera.

Una buena preparación de la parcela (trabajo en profundidad y abonado de fondo) es importante para un buen desarrollo de la plantación.

 

            La plantación se hará en hoyos, abiertos unos días antes, de dimensiones tales que permitan una buena disposición de las raíces de las plantas dentro de ellos (0,60 x 0,60 x 0,40 metros). El árbol será plantado teniendo en cuidado de no enterrar el cuello y mucho menos el punto de injerto. Los hoyos serán tapados con tierra fina y aireada. Hay que regar inmediatamente después de terminar la plantación, vertiendo de 40 a 50 litros de agua en un alcorque de 60 a 70 cm de diámetro hecho alrededor del tronco. La plantación se puede realizar durante todo el reposo vegetativo, siendo preferible el otoño después de la caída de las hojas, ya que en esta época las plantas emiten una gran cabellera de raíces, gracias a las reservas acumuladas en el tronco, asegurando una buena brotación en primavera.

 

Preparación del terreno y abonado de fondo:

Antes de la plantación conviene preparar minuciosamente el terreno, realizando labores distintas según la naturaleza del mismo. Si el suelo es profundo, con un subsuelo de la misma naturaleza, bastará con un desfonde, profundizando lo más posible con un mínimo de 0,60 metros. Si el suelo es superficial  y el subsuelo no es favorable para el desarrollo de las raíces, habrá que efectuar un subsolado en dos o más pasadas cruzadas. Esta operación debe de  realizarse varios meses antes de realizar la plantación. Además conviene dar una o dos labores superficiales, antes de plantar. Si el sistema de riego a utilizar es localizado, no es necesario realizar movimiento de tierras, operación no siempre beneficiosa al llevar aparejado la modificación de los horizontes del suelo.

 

(foto 08)

 

Antes de realizar el abonado conviene realizar un análisis del suelo, con el fin de conocer la riqueza de elementos nutritivos que posee y poder corregir las insuficiencias que hubiera en tales elementos con un abonado adecuado. El nogal es muy exigente en nitrógeno y más moderado en cuanto a fósforo y potasio. Para un suelo de contenido medio en fósforo se aconseja de 200 a 250 unidades fertilizantes por hectárea de P2O5, que se aportaran en forma de superfosfato en terrenos calizos y de hiperfosfato en terrenos ácidos. En cuanto al abono potásico, para un suelo medianamente provisto de este elemento, se aconseja aportar de 300 a 350 unidades fertilizantes por hectárea de K2O, que se aportará en forma de sulfato en suelos calizos o mal drenados y en forma de cloruro en los suelos de graveras, ligeros o que se rieguen. En suelos muy ácidos conviene añadir en el abonado de fondo cal, la cantidad dependerá del pH del suelo y de su textura.

 

El abonado de fondo permite un buen desarrollo de los árboles durante 20 a 30 años, se practicará 20 a 25 días antes de la plantación, extendiendo el abono por toda superficie del terreno y enterrándolo mediante una labor superficial sobre el terreno (por ejemplo con el paso del cultivador) que preceda a la plantación. Si hay posibilidad de usar estiércol y el suelo tiene una riqueza en materia orgánica inferior a 2 %, se aportarán de 40 a 60 toneladas métricas de estiércol por hectárea, enterrándolo con una labor de 25 a 30 cm de profundidad.

 

Riego y fertilización:

Como ya se ha comentado el nogal necesita un mínimo de agua para poder vegetar y dar producción. La práctica correcta del riego es fundamental para obtener un desarrollo rápido y homogéneo del árbol así como para conseguir una producción importante de fruto. Ante todo, es necesario que el nogal no sufra escasez de agua durante el periodo vegetativo y formación del fruto (mayo, junio y julio), ya que en este periodo existe, un importante déficit  hídrico en base a una evapotranspiración elevada y a unas precipitaciones escasas, y una formación de una gran masa vegetal (hojas, ramas, fruto), que requiere una gran cantidad de agua.

 

(foto 04)

 

Por el contrario durante los de agosto y septiembre, cuando el fruto ya está lignificado es conveniente reducir las disponibilidades de agua (sin llegar a eliminarlas). La cantidad de agua a emplear en el riego es variable, ya que las necesidades de las plantas varían mucho según el índice hídrico, la capacidad de retención del suelo y la presencia o no de vegetación espontánea.

 

Los árboles forestales son poco dependientes de la fertilización, si bien ésta puede ser muy útil durante los primeros años por cuanto ayuda a acelerar el crecimiento. Si el suelo tiene profundidad y humedad suficiente, además de un abonado inicial de fondo (antes de la plantación), el crecimiento suele ser satisfactorio sin fertilización, ya que los árboles están adaptados a vivir en suelo de baja fertilidad.

 

Cuando el suelo tiene una fertilidad media, suficiente para el normal crecimiento de las plantas pero por algún motivo se desea acelerar más ese crecimiento, objetivo habitual en especies de madera muy valiosa, puede ser interesante que se realicen fertilizaciones en la plantación. El tipo de fertilizante a utilizar dependerá de los efectos que se quiera conseguir, de las exigencias de la especie y de las características del suelo.

 

El principal riesgo de fracaso en la reforestación de tierras agrarias lo constituye la competencia de las malas hierbas (hierba que causa un perjuicio al cultivo principal). La competencia por el agua es el factor más negativo de la presencia de la vegetación accesoria en los climas mediterráneos y afecta especialmente a las plantas jóvenes, con un sistema radical somero. Para combatir las malas hierbas que compiten con la especie cultivada de interés, se pueden realizar labores anuales como la bina (remoción de la capa superficial del suelo) de forma mecánica o manual (alrededor de cada planta), o como el desbroce, mediante desbrozadoras mecánicas o de mochila para eliminar la vegetación arbustiva. Estos trabajos deben de realizarse desde antes del inicio de la actividad vegetativa hasta el inicio del verano, cuando la sequedad del terreno merma la producción de hierbas.

 

(foto 05)

 

Poda:

La poda es un tratamiento muy importante en las plantaciones de nogal establecidas para la producción de madera de alta calidad. Un buen fuste para chapa debe ser recto, sin ramas, con un crecimiento en diámetro regular y homogéneo, y 3-4 m de largo. El fuste debe estar limpio de nudos o que estos estén localizados entre los 10-12 cm primeros del diámetro. Para obtener fustes con estas características, la poda es esencial en los primeros años de la plantación. Se ha comprobado que los nogales podados en pleno periodo de vegetación (junio y julio) generan pocos o ningún chupón el año siguiente. Así, las operaciones de poda y de poda de limpieza pueden agruparse en un único paso entre el 15 de junio y el 15 de julio. Si se respeta este periodo, la emisión de chupones es muy reducida, incluso cuando la poda es relativamente drástica.

 

Vista del tutor de uno de los nogales jóvenes.

Detalle del tutor y su sujeción al tronco.

 

 

Hay que insistir en el principio de equilibrio de la copa, es decir la conservación de las ramas horizontales bien repartidas a todos los niveles, de modo que el nogal pueda subir recto y alto, pero sin perder su estabilidad. La poda más utilizada actualmente y la más conveniente para las plantaciones de nogal, por su efectividad y facilidad de realización, es la poda dinámica. El objetivo de esta es formar fustes de 3 a 4 m con el mínimo número posible de cicatrices de poda en el tronco, para ello se eliminan lo más rápidamente posible las ramas bajas controlando al mismo tiempo el desarrollo de la copa para evitar tener que colocar tutores en los árboles.

 

(foto 07)

 

Los dos primeros años de la plantación en el mes de julio se eliminan todas las ramas de los árboles, alcanzando estos alrededor de 2 metros de altura. El tercer y cuarto año se siguen eliminando ramas de la parte inferior, dejando crecer alguna entre 2-4 metros, y al mismo tiempo se debe de controlar la longitud de las ramas que se han ido dejando y que pueden desequilibrar la copa. Una vez que el fuste se ha formado en los 3-4 m (5 o 6 años), aun hay que acortar o eliminar algunas ramas horizontales que se han conservado. Finalmente a los 6 o 7 años el nogal está listo. Finalmente decir que no se aconseja realizar este tipo de poda en zonas muy ventosas.

Esquema de la poda dinámica del nogal.

 

La poda dinámica del nogal

 

 

PROYECTOS E INVESTIGACIONES ACTUALES:

 

Desde el año 2003 la empresa Cultivos Forestales junto con el Institut de Recerca i Tecnología Agroalimentaries (I.R.T.A.) esta llevando a cabo un proyecto de investigación titulado: “Selección de material de Juglans para el uso forestal y producción de los plantones en contenedor”. Los principales objetivos del proyecto son: producción de plantas de nogal para uso forestal en contenedor (determinar contenedor y sustrato más adecuado); disponer de semilla de nogal especialmente seleccionada para producción de plantones destinados a producción maderera; y establecer parcelas de producción de la semilla indicada, como fuente para la producción comercial de plantones.

 

Una de las actuaciones realizadas a lo largo del proyecto ha sido preparar distintos campos como huertos semilleros, para obtener semillas controladas de J. regia a partir de clones preseleccionados anteriormente por el I.R.T.A. El objetivo es la búsqueda de fenotipos con un porte forestal más vigoroso, una brotación media-tardía y mayor tolerancia a la sequía. 

 

La semilla procedente de un huerto semillero clonal aporta una mejora a la plantación: se conocen las características por las cuales los parentales han sido elegidos. Si además los árboles productores de semilla son, tanto el parental masculino como el femenino, capaces de aportar algunas características forestales definidas, la semilla controlada obtenida da lugar a progenies mejoradas, homogéneas y repetibles con los años.

 

Además, otro de los objetivos de obtener progenies o plantas mejoradas de J. regia, es que aplicando unas buenas labores culturales posteriores a la plantación, existiría la posibilidad de explotar los árboles a partir de 8-10 años, compatibilizando la extracción de fruto (nueces) y la obtención de madera de calidad al final del turno.

 

Otra de las actuaciones realizadas a lo largo del proyecto ha sido la instalación de un huerto semillero para la producción de semillas híbridas de J. regia x J. nigra. La peculiaridad de este material híbrido será que el progenitor femenino será J. regia y el masculino J. nigra, al contrario que los híbridos existentes en el mercado en los que el progenitor femenino es J. nigra y el masculino es J. regia.

 

Los híbridos interespecificos como productores de madera están demostrando poseer muy buenas aptitudes forestales en cuanto a velocidad de crecimiento y porte forestal. Los parentales femeninos de los híbridos comerciales son todos de nogales negros. La aportación materna está resultando ser muy importante dado que los descendientes son árboles con una buena conformación forestal, abundante ramificación con un diámetro de ramas pequeño y marcada dominancia apical, pero precisan de un adecuado aporte hídrico para su desarrollo. La utilización de J. regia como genitor femenino aportará sin duda una mayor rusticidad, acercará las cualidades de la madera a las de nogal común y además soslayará uno de los principales problemas de las progenies híbridas actuales, la falta de productividad de los árboles. La producción de nueces de un J. nigra es muy inferior a la de J. regia y su entrada en producción mucho más tardía. Por tanto resulta con mayor valor comercial la madera procedente del híbrido cuyo progenitor femenino sea J. regia, ya que en Europa J. regia es la especie más apreciada para la fabricación de muebles.

 

  

 

  

 

Cultivos Forestales y Micológicos. Planta de trufa, setas, viveros.

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