TRUFICULTURA
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Por truficultura entendemos el cultivo de trufas mediante la plantación de especies forestales (encinas, robles, etc) micorrizadas por el hongo de la trufa, por lo común con trufa negra (Tuber melanosporum). Su cultivo se realiza en zonas propicias para su desarrollo. Actualmente se realizan plantaciones en aquellas comarcas donde ya hay trufa natural en sus montes y también en otras zonas que presentan condiciones de suelos y clima favorables para el desarrollo del hongo. La truficultura se apoya en tres pilares: - Suelo y clima propicio - Planta bien adaptada al medio y bien micorrizada por la trufa - Prestar los apoyos necesarios al cultivo.
De modo general una
plantación requiere de un estudio previo del terreno -suelos
calcáreos de textura favorable- en climas
mediterráneos-continentales, con 400-
En cuanto a cultivos anteriores los más interesantes para truficultura son aquellas tierras que se dedicaron a cereal, cultivos herbáceos en general, viñedo, olivar, frutales almendros, y también terrenos que se dejaron de cultivar pero que no han sido invadidos por especies forestales (pinos, encinas, robles, etc). En los terrenos forestales recién levantados se debe respetar un periodo de unos dos años con algún cultivo intermedio, por ejemplo cereal, antes de realizar la plantación, con la finalidad de limpiar en lo posible el suelo de hongos que podrían competir con la trufa. Una masa boscosa rodeando la finca tampoco es deseable, conviene minimizar al máximo el efecto “influencia” de las raices de los árboles adultos del margen sobre la parcela a plantar.
Las parcelas que se encuentran rodeadas por bosque (pinos, encinas, etc.) No son las mejores candidatas para la truficultura. Una vez realizada la plantación los dos o tres primeros años nos cuidaremos de sacar la planta adelante con escardas, algún riego en verano y el trabajo de las calles entre hileras con cultivador durante la primavera y el inicio del verano.
Primer año de plantación con protectores de red. Se observa como las calles entre filas tienen mayor anchura que la distancia entre plantas dentro de la fila. El perro todavía tendrá que esperar unos años para rascar en este suelo con sus patas.
El trabajo de las calles suele finalizar hacia el cuarto-sexto año cuando empiezan a aparecer los quemados. La poda puede iniciarse hacia el tercer año. Si el riego en producción no va a ser posible puede ser interesante no podar salvo pequeñas intervenciones en árboles muy determinados.
Plantación de 4-5 años de edad, a esta edad de la plantación el trabajo del suelo con cultivador o grada es lo común.
La producción puede iniciarse entre el sexto y decimo año. El riego y su correcto manejo devienen fundamentales para una producción regular y conseguir una buena rentabilidad de la plantación. El trabajo de las calles es opcional aunque se tiende a no trabajarlas. La apertura de pozos en el quemado enterrando una mezcla de materia orgánica con esporas o no, con o sin diferentes componentes que la puedan mejorar, parece fundamental a día de hoy para aumentar de forma importante la producción de trufas.
El periodo productivo de la plantación se desconoce, pero mantener la producción durante 25 años parece muy razonable ( 35 desde que se inicia la plantación), incluso más años con intervenciones de aclareos, podas, etc. La truficultura en España tiene un corto recorrido todavía, con toda seguridad se iran conociendo nuevos apoyos y técnicas para mejorar los rendimientos. Hoy día puede hablarse de producciones medias de 20-30 Kg/Ha en plantaciones adultas.
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