By the term trufficulture we mean the cultivation of truffles by way of seedlings of forest species (holm oaks, oaks, etc.) in mycorrhizal association with the fungus of the truffle, normally the black truffle (Tuber melanosporum). This cultivation is done in suitable zones. At present, plantations exist in those counties where there are already wild truffles in the woodlands and also in other zones with favorable soil and climate conditions for the fungus’ development.

Trufficulture rests on three pillars:

            – Suitable soil and climate

            – A seedling well-adapted to the environment and in good mycorrhizal association with the truffle.

            – Providing the necessary supports for the cultivation.

In general terms, a plantation requires a prior study of the terrain – calcareous soils with a favorable texture – in Mediterranean-continental climates with 400-800mm of annual precipitation, part of which occurs during the summer period. Realizing the plantation requires prior preparation of the plot, ensuring that good seedlings are purchased, not only in terms of appearance but also in mycorrhizal quality.

Comprobando la calidad de la trufa en el laboratorio. Planta micorrizada con trufa negra lista para plantar.
The starting point for any project of truffle production is the evaluation of the physical-chemical characteristics of the soil for truffle production. The quality of the seedling is one of the three pillars for the success of the plantation.
   
Es necesario proteger la planta trufera en los primeros días de la plantación. Terreno preparado para la plantación de trufas.
The protector aids the rooting of the seedling; it shouldn’t be kept in place for more than two years at most. Design of a high-density plantation (600-800 seedlings per hectare) with the aim of provoking a precocious production.

In terms of previous crops, the most interesting lands for trufficulture are those on which cereals, arable crops in general, grapevines, olive orchards, and almond orchards have been cultivated, as well as those lands that have ceased to be cultivated but have been invaded by forest species (pines, holm oaks, oaks, etc.). In recently created forest terrains, a period of two years should be respected with some intermediate crop grown, for example cereal, before undertaking the planting, in order to clean as much as possible the soil of fungi that could compete with the truffle. A forest mass surrounding the plantation is likewise not desirable and it is best to minimize as much as possible the “influence” effect of the roots of the adult trees located at the edges of the plot to be planted.

El estudio del terreno es muy importante para la truficultura. 

Una vez realizada la plantación los dos o tres primeros años nos cuidaremos de sacar la planta adelante con escardas, algún riego en verano y el trabajo de las calles entre hileras con cultivador durante la primavera y el inicio del verano.

Plantación de trufa negra en sus inicios. 

Primer año de plantación con protectores de red. Se observa como las calles entre filas tienen mayor anchura que la distancia entre plantas dentro de la fila. El perro todavía tendrá que esperar unos años para rascar en este suelo con sus patas.

El trabajo de las calles suele finalizar hacia el cuarto-sexto año cuando empiezan a aparecer los quemados. La poda puede iniciarse hacia el tercer año. Si el riego en producción no va a ser posible puede ser interesante  no podar salvo pequeñas intervenciones en árboles muy determinados.

Plantación de trufas de 4-5 años de edad.

Plantación de 4-5 años de edad, a esta edad de la plantación el trabajo del suelo con cultivador o grada es lo común.

La producción puede iniciarse entre el sexto y decimo año. El riego y su correcto manejo devienen fundamentales para una producción regular y conseguir una buena rentabilidad de la plantación. El trabajo de las calles es opcional aunque se tiende a no trabajarlas. La apertura de pozos en el quemado enterrando una mezcla de materia orgánica con esporas o no, con o sin diferentes componentes que la puedan mejorar, parece fundamental a día de hoy para aumentar de forma importante la producción de trufas.

   
La apertura de pozos en el quemado y su llenado parcial con sustrato convenientemente preparado para tal fin mejora la producción de trufas a partir del segundo año tras abrir los pozos. Plantación adulta donde se ven claramente los quemados alrededor del árbol (zona desprovista de vegetación herbácea) En esta fase de la plantación es frecuente que el suelo no se trabaje.

El periodo productivo de la plantación se desconoce, pero mantener la producción durante 25 años parece muy razonable ( 35 desde que se inicia la plantación), incluso más años con intervenciones de aclareos, podas, etc.

La truficultura en España tiene un corto recorrido todavía, con toda seguridad se iran conociendo nuevos apoyos y técnicas para mejorar los rendimientos. Hoy día puede hablarse de producciones medias de 20-30 Kg/Ha en plantaciones adultas.

 Campo de cultivo de trufa negra.  Plantación de árboles para el cultivo de la trufa negra.
Vista panorámica de una plantación adulta en producción con árboles bastante podados. Campos de avellano con suelos y clima favorable para la trufa, plantados inicialmente para recoger avellana.
   
 Adiestramiento de perros para encontrar trufas.  
La esperada recompensa de la producción puede iniciarse hacia los a ocho años de edad de la plantación. El perro trufero es el socio inseparable del truficultor cuando de la recogida de  trufas  se trata.  Espectacular trufa de casi 2 Kg. de peso obtenida en Aragón. (foto Juan Antonio Vilas).