Durante la feria de Fitruf  2011 , Gerard Chevalier, investigador del INRA y un icono de la truficultura francesa de los últimos treinta años realizo una ponencia con el titulo: “Atreveros a cultivar la trufa de otra manera”.

 feria de sarrion

El titulo de la ponencia y el nombre del conferenciante llenaron la sala y  se escucharon con mucha atención sus explicaciones. La verdad es que en un alarde de sinceridad y honestidad dijo que los trabajos de investigación en truficultura en Francia durante los últimos 30-40 años habían servido para bien poco, sabido es que la truficultura francesa no consigue remontar la producción claramente   a pesar de las plantaciones de los últimos 30 años.

 En su charla Chevalier abogo por una truficultura diferente citando algunas buenas practicas y trabajos de alguno de sus antecesores en el INRA  como son Delmas, Grente, etc

 Estas son algunas de las principales ideas que expuso:

 – Indico que con este nuevo método que preconiza (METODO RACIONALIZADO DE TRUFICULTURA) se pretende producir trufa rápidamente y trufa de calidad. El método se basa en conocer las necesidades fisiologicas del hongo y del árbol.

 – Trabajo del suelo del quemado en profundidad para obtener trufas más profundas (mayor protección frente al hielo y también frente a la sequia)

 – La trufa degrada la materia orgánica del suelo en el quemado y este cambio también afecta a los minerales del suelo. La trufa en este proceso aligera el suelo, prepara su nido como hacen las gallinas para poner sus huevos. Cuanto más lejos este el suelo de la idoneidad más tiempo tarda la trufa en prepararse el suelo. De ahí la importancia de ayudar a la trufa.

 – Cuando podamos un árbol emite raíces nuevas. La poda de las raíces aún no se controla del todo pero si no trabajamos a suficiente profundidad (alrededor de 20-25 cm) no sirve de nada.

 – Comenta que la poda aérea en verano es importante para luchar contra la sequía (evitar la evapotranspiración).

 – Sería importante disponer de aperos mecánicos capaces de producir una aireación en el suelo y un corte de raíces. Para ello se expone una mini excavadora con un brazo y en el extremo unos dientes acabados en punta con el fin de clavarlos en el suelo sin voltear. Comenta que este sistema solo airea pero no rompe raíces. Considera más apropiado para conseguir airear y romper raíz un apero que dispone de cinco discos que se clavan en el suelo (foto adjunta). Estos discos deben tender a profundizar más hacia el exterior del quemado.

– Para favorecer la fructificación de la trufa es importante crear discontinuidades en el suelo, es decir pasar de una zona suave a otra más apretada. Considera que es más adecuado no trabajar el suelo fuera de los quemados aunque haya hierba. Lo que hace la hierba es ralentizar el crecimiento de la raíz y esto es bueno. No es importante la estética sino la producción de trufas.

 – Conviene limitar el crecimiento aéreo y radicular  de la planta, ello se consigue con podas importantes de las ramas y no trabajando el suelo para que la raíz no tenga una expansión rápida. La hierba que hay entre líneas no debemos eliminarla pero si controlarla.

 – Se comenta el método Angelotti, que es un truficultor que realiza una poda extrema sobre sus árboles (robles), y un trabajo del suelo manual con  azada trabajando todos los años solo el quemado. Parece que obtiene buenos resultados.

 – La fertilización mineral de las truferas no es importante y si lo es el aporte de Materia Orgánica  que al degradarse proporcione taninos y polifenoles.

 – La trufa se alimenta de taninos y polifenoles. Estos se encuentran en los restos de poda del propio árbol (Encina, roble, etc). Es importante dejarlos sobre el suelo una vez triturados para que al degradarse aporten estos principios.

 – Árbol y  trufa en sus primeros años mantienen una relación simbiótica pero después pasa a ser parasita del árbol y puede llegar a matarlo. La trufa para alimentarse y reproducirse  siempre necesita raíces jóvenes para comer( entiéndase micorrizarlas), por ello para mantener la producción se precisa de una permanente regeneración de la raíz. Se trataría de actuar con podas importantes a nivel de la parte aérea del árbol y realizar un trabajo del suelo produciendo cortes en las raíces  de menor diámetro para provocar regenerar raíz nueva y formación de nuevas micorrizas. Se considera este un punto clave del METODO RACIONALIZADO DE TRUFICULTURA.

 – Indica lo interesante que sería constatar diferentes tipos de estrés sobre la respuesta productiva (estrés hidrico, estrés por frío, por descargas eléctricas, etc)

 Es necesario recordar que estos consejos los realiza sobre todo en base a observaciones y datos  recogidos en explotaciones francesas y que las condiciones climáticas cambian bastante respecto a las que imperan por lo general en las zonas truferas españolas. Cada suelo, cada explotación tiene peculiaridades particulares y debemos  valorar mediante criterios personales (observación, diferentes trabajos ensayados en algún árbol, etc) que es lo más conveniente en nuestro caso. Durante muchos años la truficultura francesa peco en muchas ocasiones de cuidados excesivos y generalizados en las plantaciones como si se tratase de una plantación más de fruta. Esto unido a un clima más humedo que el nuestro provoco crecimientos acelerados  del árbol y dificultad del hongo para mantener un ritmo natural de micorrización de la nueva raíz que se formaba, esto sin hablar de otras posibles causas (planta, suelo, etc). Ello condujo a la colonización por otros hongos de la raíz del árbol con el consiguiente deterioro productivo de trufas. Las nuevas técnicas de manejo propuestas por Chevalier parece que van dirigidas a evitar estos errores y conseguir controlar la técnica de la poda radicular para favorecer una renovación permanente de micorrizas que favorezca una producción más o menos estable a lo largo de los años.

Mariano Casas

www.cultivosforestales.com